http://youtu.be/WYtUqzRlfZM
El Canal Nacional es el más importante canal construido en la época prehispánica. Fue elemento fundamental para el funcionamiento de los tres grandes diques-calzada de los lagos de Chalco, Xochimilco y laguna de México: El de Tláhuac, que separaba los lagos de Chalco y Xochimilco; el de Mexicaltzingo, en la región de los Nauhtecuhtli; y el albarradón de Netzahualcóyotl. (El Canal Nacional, páginas sobre su historia. Edmundo López de la Rosa)
martes, 21 de febrero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
El Canal Nacional, páginas...
Mañana viernes 13 se presentará el libro "El Canal Nacional, páginas sobre su historia", en el auditorio de la delegación Ixtacalco. Cita: 18:15 h. Estás cordialmente invitado.
viernes, 6 de enero de 2012
Mesa de trabajo
La Secretaría del Medio Ambiente del DF cambió la mencionada mesa de trabajo del próximo martes 10 de enero, para el jueves 12 siguiente.
martes, 3 de enero de 2012
Mesa de trabajo para el Canal Nacional
Hace unos minutos, SMADF confirmó una mesa de trabajo para beneficio del Canal Nacional, próximo 10 de enero, 10 horas. ¿Y el SACM, cuándo?
Hoy, a seis meses de la limpieza de este cuerpo de agua por parte del SACM, se mantiene en buenas condiciones gracias a la participaión ciudadana. El trabajo que realiza la empresa contratada para tal fin es bueno, pero no suficiente. Si la comunidad no hubiese puesto manos a la obra el espejo de agua estaría igual o peor que antes de la limpieza, por ende, el dinero invertido (alrededor de un millón y medio) es como echarlo a la basura.
Esperemos que la mesa de trabajo realmente beneficie al Canal Nacional.
Hoy, a seis meses de la limpieza de este cuerpo de agua por parte del SACM, se mantiene en buenas condiciones gracias a la participaión ciudadana. El trabajo que realiza la empresa contratada para tal fin es bueno, pero no suficiente. Si la comunidad no hubiese puesto manos a la obra el espejo de agua estaría igual o peor que antes de la limpieza, por ende, el dinero invertido (alrededor de un millón y medio) es como echarlo a la basura.
| Información de la obra realizada en el Canal Nacional en 2011, luego, no existe mantenimiento. |
jueves, 22 de diciembre de 2011
Teatro comunitario
El grupo de teatro comunitario de San Simón Culhuacán se presentó en la Plaza Victoria del pueblo Culhuacán; con ésta, es la segunda ocasión que los vecinos recuperan nuestros espacios públicos con propuestas culturales netamente vecinales.
Alrededor de las 19:30 horas del miércoles 21 del presente inició el convivio cultural, primero con un video acerca del Canal Nacional; inmediatamente después se escucharon villancicos para iniciar la obra de teatro callejero ¡Vamos pastores vamos!
Los asistentes disfrutaron de la obra a cargo de Isaías Avilés, joven director quien trabaja en la Secretaría de Cultura del DF.
En la obra participaron alrededor de 30 actores, todos vecinos del Barrio San Simón, obra que se llevó a cabo con el apoyo del Grupo Cultural Culhuacán, de la asociación civil Bartola Axayácatl, el Comité Ciudadano en San Simón Culhuacán, familiares y amigos.
Al finzalizar la obra los organizadores repartieron ponche y tortas caseras.

Hoy viernes 23, el grupo de teatro comunitario de San Simón Culhuacán se presentó en el Canal Nacional, a la altura del Barrio Tula (Eje 3 Oriente)
La dinámica fue la misma que en Culhuacan: Villancicos, obra de teatro -callejero- y ponche.
Alrededor de las 19:30 horas del miércoles 21 del presente inició el convivio cultural, primero con un video acerca del Canal Nacional; inmediatamente después se escucharon villancicos para iniciar la obra de teatro callejero ¡Vamos pastores vamos!
Los asistentes disfrutaron de la obra a cargo de Isaías Avilés, joven director quien trabaja en la Secretaría de Cultura del DF.
En la obra participaron alrededor de 30 actores, todos vecinos del Barrio San Simón, obra que se llevó a cabo con el apoyo del Grupo Cultural Culhuacán, de la asociación civil Bartola Axayácatl, el Comité Ciudadano en San Simón Culhuacán, familiares y amigos.
Al finzalizar la obra los organizadores repartieron ponche y tortas caseras.
Hoy viernes 23, el grupo de teatro comunitario de San Simón Culhuacán se presentó en el Canal Nacional, a la altura del Barrio Tula (Eje 3 Oriente)
La dinámica fue la misma que en Culhuacan: Villancicos, obra de teatro -callejero- y ponche.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Iniciativa para el Canal Nacional
En sesión ordinaria del día 13 de diciembre de 2011, el
tema del Canal Nacional estuvo presente en el recinto donde se generan las
leyes para el Distrito Federal.
El diputado Horacio Martínez Meza presentó ante el pleno,
la Iniciativa con proyecto de decreto por el que se deroga la fracción I y se
modifica la fracción IV del artículo 11, así como se adiciona una fracción VII
al artículo 12 de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico
del Distrito Federal, iniciativa que de aprobarse, beneficiará al Canal
Nacional, y a nuestra ciudad.
EL C. DIPUTADO HORACIO MARTÍNEZ MEZA.- Con su
venia, diputado Presidente.
Solicito se
pueda inscribir de manera íntegra en el Diario de los Debates la presente
iniciativa.
El Canal Nacional es el camino de agua más importante hecho por el
hombre en la cuenca del Valle de México. En la época prehispánica sería
reconocido como “way apantli”,
Gran Canal, y a partir de la Colonia hasta la segunda mitad del siglo XIX
llamado de tres maneras de acuerdo a las poblaciones más importantes por las
que cruzaba: en 1856 el empresario Mariano Haylón, quien impulsó la primera
línea de vapores por el canal y primera en el país los rebautizó en su conjunto
como Canal Nacional.
El Canal Nacional es un gran sistema hidráulico concebido para
regular el flujo de agua de los lagos de Chalco y Xochimilco, así como para
funcionar como el principal camino de canoas que en su momento abasteció de
alimentos a la Ciudad de México a lo largo de siglos.
El Canal Nacional nace de dos afluentes: Canal de Cuemanco y Canal
de Chalco, uniéndose ambos en un solo camino de agua en la ciénaga grande, en
lo que actualmente es la calle de Nimes, hasta su terminación en el Circuito
Interior o Río Churubusco.
En 1940 se desecó el Canal Nacional hasta el
pueblo de Mexicaltzingo, por lo que actualmente se conservan tres partes.
En el año de 1978 y hasta 1982 el cauce del Canal Nacional dejó de
tener agua y como consecuencia fue seccionado con costales en varios tramos. En
el mismo año de 1982 se reforzaron los bordes con tepetate y se empezó a llenar
el cauce, pero ahora con aguas residuales, mismas que permanecerían hasta 1993,
siendo ésta la etapa de mayor precariedad del Canal Nacional al haber sido
utilizado para conducir descargas sanitarias.
El gran problema que hoy en día enfrenta el Canal Nacional es la
contradictoria clasificación que tiene de acuerdo a la zonificación y normas
respecto a los programas delegacionales de desarrollo urbano, donde se aprecia
que hasta el tramo de la Calzada de La Viga ha sido clasificado como área verde
de valor ambiental, en tanto que el tramo de Calzada La Viga hasta avenida Río Churubusco
es marcada como espacio abierto, es decir existen dos clasificaciones distintas
para un mismo bien.
Más allá de esto último, dentro de las instancias ambientales de
gobierno no reconocen ese tipo de clasificaciones, por lo que resulta
importante unificar criterios y declarar el Canal Nacional como espacio
abierto, monumental de la Ciudad de México para toda su extensión de más de 10
mil metros lineales.
El Canal Nacional por sus características biológicas y físicas,
proporciona importantes servicios ambientales favoreciendo la recarga de los
mantos acuíferos, regulando el clima aledaño y produciendo oxígeno a toda la ciudad;
además de ser emblemático por los valores históricos, arqueológicos,
turísticos, culturales y recreativos para los habitantes y turistas en el
Distrito Federal.
El Canal Nacional es una zona federal, según la Ley de Aguas
Nacionales. Sin embargo, el mantenimiento de este canal por parte del gobierno
de la Ciudad de México comenzó en 1985, según los convenios vigentes firmados
entre los entonces Departamento del Distrito Federal y la Secretaría de
Agricultura y Recursos Hidráulicos con fecha 11 de julio de 1985.
Posteriormente, el 14 de noviembre de 1989 y el 28 de mayo de 1993 se signaron
por convenio y a favor del Gobierno del Distrito Federal la custodia,
conservación y mantenimiento de las zonas federales de corrientes y vasos
receptores de propiedad nacional, así como la zona federal de la
infraestructura hidráulica que se ubica dentro del territorio del DF.
El Canal Nacional es límite político territorial de tres
demarcaciones: el bordo oriente se encuentra bajo la administración de las delegaciones
Iztapalapa y Tláhuac y el bordo poniente bajo la administración de la delegación
Coyoacán, además el espejo de agua está administrado por el Sistema de Aguas de
la Ciudad de México. Lo anterior, sumado a la expansión urbana, provoca una
complejidad en su conservación, haciéndose necesario la instrumentación de
políticas que permitan unificar su manejo integral.
Que por ser de utilidad pública e interés social y dado que es un
gran obra de arquitectura e ingeniería hidráulica, construidas por la mano del
hombre, es preciso declarar al Canal Nacional y sus afluentes, Canal de Chalco
y Canal de Cuemanco como patrimonio urbanístico arquitectónico del Distrito
Federal, con una extensión total de 10 mil 860 metros lineales que van desde la
parte sur del Anillo Periférico, junto al parque ecológico Xochimilco hasta el
Circuito interior, avenida Río Churubusco, junto al Centro Nacional de las
Artes.
La declaración como patrimonio urbanístico arquitectónico del
Distrito Federal para el Canal Nacional tiene por objeto establecer un régimen
tendiente a la conservación, restauración y rehabilitación del Canal, entre los
que destacan la recarga y limpieza del cuerpo de agua, bordos y áreas verdes,
asociados a la conservación de la flora, fauna y valores paisajísticos, todo
ello sumado a la promoción, difusión y proyección educativa sobre su valor
histórico, cultural, turístico y recreativo.
De acuerdo con los artículos 12 y 42 de la Ley de Salvaguarda del
Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal, las medidas de
salvaguarda sobre áreas de valor ambiental o espacios arquitectónicos
monumental para que puedan ser aplicados se requiere que el bien inmueble,
espacio abierto o zona sea declarada patrimonio urbanístico arquitectónico por
ley o por decreto del Jefe de Gobierno.
En este sentido la adición a la ley en comento significa el
requisito para que el Canal Nacional pueda considerarse patrimonio urbanístico
arquitectónico y así pueda efectuarse sobre él las medidas de salvaguarda
ambiental y arquitectónica.
Una vez que sea considerado el Canal Nacional por la Ley de
Salvaguarda, es indispensable que por procedimiento y certeza a este patrimonio
se le expida por el Registro Público de Patrimonio Urbanístico Arquitectónico
un título oficial que lo identifique y refleje todos los actos jurídicos e
intervenciones de obra que sobre él se vaya a realizar conforme al artículo 83
de la citada ley.
Por lo anteriormente expuesto y fundado, someto a consideración de
la honorable Asamblea Legislativa del Distrito Federal la iniciativa con
proyecto de decreto por el que se deroga la fracción I y se modifica la
fracción IV del artículo 11, así como se adiciona una fracción VII al artículo
12 de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del
Distrito Federal.
Es cuanto, diputado Presidente.
EL C. PRESIDENTE DIPUTADO ALEJANDRO CARBAJAL GONZALEZ.- Gracias diputado. Con fundamento en lo dispuesto por los Artículos
36 fracciones V y VII y 89 de la Ley Orgánica, 28 y 146 del Reglamento para el
Gobierno Interior, ambos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, se
instruye su inserción íntegra en el Diario de los Debates y se turna para su
análisis y dictamen a la Comisión de Cultura. (Asamblea Legislativa del Distrito Federal V Legislatura. Primer período de sesiones
ordinarias. Tercer año de ejercicio. Estenografía parlamentaria. Páginas 50-54)
domingo, 27 de noviembre de 2011
¿Qué es Canal Nacional?
El más importante canal construido en la época prehispánica
fue el Canal Nacional. De acuerdo a la cerámica, atesorada por vecinos del
barrio de San Francisco Culhuacan, así como la observada en las excavaciones
realizadas para la cimentación del distribuidor vial Taxqueña, y la
construcción del muro de gavión del bordo poniente de este canal (2006),
tenemos evidencia en los depósitos estratigráficos más antiguos (siglo cuarto
antes de Cristo), que desde entonces circulaban este tipo de productos.
Antes de la llegada
de los europeos, el Canal Nacional fue elemento fundamental para el funcionamiento
de los tres grandes diques-calzada de los lagos de Chalco, Xochimilco y laguna
de México: El de Tlahuac, que separaba los lagos de Chalco y Xochimilco; el de
Mexicaltzingo, en la región de los Nauhtecuhtli; y el albarradón de
Netzahualcoyotl. (El Canal Nacional, páginas sobre su historia. Edmundo López
de la Rosa)
Les comparto el siguiente video el cual lo explica con más
detalle:
sábado, 19 de noviembre de 2011
Día de Muertos en el Canal Nacional
Bartolo Mayor
A fin de preservar nuestras tradiciones y de paso recuperar nuestros espacios públicos, se llevó a cabo la 1ª muestra de teatro callejero comunitario (en esta parte de la ciudad), con la obra denominada Viaje al Mictlán.
La función comenzó alrededor de las ocho de la noche en el borde del Canal Nacional a la altura del Eje 3 Oriente (área de juegos), Barrio Tula. Edmundo López de la Rosa, escritor, arqueólogo, economista y fundador de la asociación civil Bartola Axayacatl, dio la bienvenida y platicó acerca del significado de esta manifestación prehispánica, así como de la importancia de mantenerla viva.
Con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, así como del director y actor, Isaías Avilés, se hicieron realidad 40 minutos –aproximadamente- de teatro al aire libre. Con 12 años de edad, Brandon Raúl Morales Urbina protagonizó el viaje al Mictlán, vecino que compartió el escenario con niñas, niños y mujeres adultas, en total 18 vecinos de la zona, algunas integrantes del comité ciudadano en San Simón, Culhuacán.
Los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto no iban al Mictlán, sino al Ilhuicatl Tonatiuh (Camino del Sol). Los ahogados, los que morían por un rayo o por hidropesía, iban al Tlalocan. Las almas de los niños pequeños muertos tenían un lugar especial en el Chichihualco (la casa de la leche), donde había un bello y frondoso árbol de leche, el Chichiuahuitl. De sus ramas goteaba leche con la cual esos niños se alimentaban.
El camino de las almas destinadas al Mictlán era muy complejo, durante cuatro años debían transitar por distintos lugares enfrentando todo tipo de peligros y vicisitudes antes de llegar al Chignahuamictlán, lugar donde descansaban, o desparecían.
Para que las almas vencieran las dificultades en su travesía a fin de llegar a su destino, a los cadáveres se les colocaban diversos objetos. De ello se desprende la concepción que actualmente se tiene del altar de muertos.
Durante ese largo viaje podían detenerse en sus moradas terrenas solamente una vez al año, esa fecha caía a principios de noviembre. Para ayudar a que estas almas errantes recobraran fuerza y ánimos, los aztecas les preparaban un festín con la comida y la bebida que sus difuntos gustaban en vida.
El Mictlán estaba formado por nueve lugares, ocho tenían retos para los muertos, en el nueve, el más profundo, alcanzaban el descanso eterno:
En Apanohuaia o Itzcuintlan había un río caudaloso, Chignahuapan, la única manera de cruzarlo era con ayuda de Xólotl (el perrito con el que eran enterrados). Si en vida no se había tratado bien a algún perro, el muerto se quedaba en esta dimensión por la eternidad.
Tepectli Monamictlan. Lugar donde los cerros chocan entre sí o cerros que luchan. También llamado Tepeme Monamictia. Los cerros chocan y trituran a los muertos.
Iztepetl. Cerro de navajas. Este lugar se encontraba erizado de pedernales que desgarran las carnes de los viajeros.
Izteecayan. Lugar en el que sopla el viento de navajas. Desde aquí salen los vientos del norte que arrasan las cosechas y derrumban casas. También se le conoce como Cehuecayan, porque dividido en dos ambientes, en una siempre cae nieve mientras en la otra el calor es insoportable.
Paniecatacoyan. Lugar donde los cuerpos flotan como banderas. Aquí se pierde la gravedad y los muertos están a merced de los vientos, una vez que los difuntos están próximos a salir, los vientos los regresaban o los llevan de un lado a otro.
Timiminaloayan. El lugar donde flechan. Se decía que era un sendero en cuyos lados había manos invisibles que lanzaban puntiagudas flechas hasta acribillar a los pasantes.
Teocoyocualloa. Lugar donde las fieras se alimentan de los corazones. Una fiera salvaje abría el pecho del difunto para comerle el corazón. Sin este órgano la persona caía en un charco donde era perseguida por un cocodrilo.
Izmictlan Apochcalolca. El camino de niebla que enceguece. También llamado Apanhuiayo, laguna de aguas negras. El difunto tiene que atravesar el tramo llamado Chiconauhapatlan, extensión de nueve aguas. Una vez traspuestas estas aguas, llega al sitio donde vive la lagartija. Xochitonal (flor del alma). Aquí el cuerpo está totalmente desecho, ya no tiene materia, por lo tanto se enceguece y deja de gozar y sufrir.
Chicunamictlan. Aquí las almas encontraban el descanso anhelado. Era el más profundo de los lugares de los señores de la muerte. El Mictlán, lugar de los muertos, situado en las profundidades de la tierra, era habitado por dos dioses de la muerte: el señor Mictlantecuhtli y la señora Mictecacíhuatl.
Los afortunados que finalizaban su travesía llegaban ante Mictlantecuhtli, a quien entregaban, a manera de ofrenda, manojos de cañas de perfume, algodón, hilos colorados y mantas. (Con información de Bety Sánchez)
A fin de preservar nuestras tradiciones y de paso recuperar nuestros espacios públicos, se llevó a cabo la 1ª muestra de teatro callejero comunitario (en esta parte de la ciudad), con la obra denominada Viaje al Mictlán.
La función comenzó alrededor de las ocho de la noche en el borde del Canal Nacional a la altura del Eje 3 Oriente (área de juegos), Barrio Tula. Edmundo López de la Rosa, escritor, arqueólogo, economista y fundador de la asociación civil Bartola Axayacatl, dio la bienvenida y platicó acerca del significado de esta manifestación prehispánica, así como de la importancia de mantenerla viva.
Con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, así como del director y actor, Isaías Avilés, se hicieron realidad 40 minutos –aproximadamente- de teatro al aire libre. Con 12 años de edad, Brandon Raúl Morales Urbina protagonizó el viaje al Mictlán, vecino que compartió el escenario con niñas, niños y mujeres adultas, en total 18 vecinos de la zona, algunas integrantes del comité ciudadano en San Simón, Culhuacán.
Antes se realizó una procesión por calles que atraviesan este barrio, donde los niños, algunos disfrazados con atuendos ‘joligudenses’ y otros apegados a la tradición mexicana, visitaron casas donde recibieron dulces.
Viaje al Mictlán (o Mitlán, del náhuatl mic, 'muerte' y tlan, 'lugar de')
El Día de Muertos está vinculado con el calendario agrícola prehispánico, porque es la única fiesta que se celebraba cuando iniciaba la cosecha. Es el primer gran banquete después de la temporada de escasez de los meses anteriores, mismo que se compartía con los muertos. Es decir, representaban la relación que creían existía entre el ciclo siembra-cosecha y vida-muerte. Los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto no iban al Mictlán, sino al Ilhuicatl Tonatiuh (Camino del Sol). Los ahogados, los que morían por un rayo o por hidropesía, iban al Tlalocan. Las almas de los niños pequeños muertos tenían un lugar especial en el Chichihualco (la casa de la leche), donde había un bello y frondoso árbol de leche, el Chichiuahuitl. De sus ramas goteaba leche con la cual esos niños se alimentaban.
El camino de las almas destinadas al Mictlán era muy complejo, durante cuatro años debían transitar por distintos lugares enfrentando todo tipo de peligros y vicisitudes antes de llegar al Chignahuamictlán, lugar donde descansaban, o desparecían.
Para que las almas vencieran las dificultades en su travesía a fin de llegar a su destino, a los cadáveres se les colocaban diversos objetos. De ello se desprende la concepción que actualmente se tiene del altar de muertos.
Durante ese largo viaje podían detenerse en sus moradas terrenas solamente una vez al año, esa fecha caía a principios de noviembre. Para ayudar a que estas almas errantes recobraran fuerza y ánimos, los aztecas les preparaban un festín con la comida y la bebida que sus difuntos gustaban en vida.
El Mictlán estaba formado por nueve lugares, ocho tenían retos para los muertos, en el nueve, el más profundo, alcanzaban el descanso eterno:
En Apanohuaia o Itzcuintlan había un río caudaloso, Chignahuapan, la única manera de cruzarlo era con ayuda de Xólotl (el perrito con el que eran enterrados). Si en vida no se había tratado bien a algún perro, el muerto se quedaba en esta dimensión por la eternidad.
Tepectli Monamictlan. Lugar donde los cerros chocan entre sí o cerros que luchan. También llamado Tepeme Monamictia. Los cerros chocan y trituran a los muertos.
Iztepetl. Cerro de navajas. Este lugar se encontraba erizado de pedernales que desgarran las carnes de los viajeros.
Izteecayan. Lugar en el que sopla el viento de navajas. Desde aquí salen los vientos del norte que arrasan las cosechas y derrumban casas. También se le conoce como Cehuecayan, porque dividido en dos ambientes, en una siempre cae nieve mientras en la otra el calor es insoportable.
Paniecatacoyan. Lugar donde los cuerpos flotan como banderas. Aquí se pierde la gravedad y los muertos están a merced de los vientos, una vez que los difuntos están próximos a salir, los vientos los regresaban o los llevan de un lado a otro.
Timiminaloayan. El lugar donde flechan. Se decía que era un sendero en cuyos lados había manos invisibles que lanzaban puntiagudas flechas hasta acribillar a los pasantes.
Teocoyocualloa. Lugar donde las fieras se alimentan de los corazones. Una fiera salvaje abría el pecho del difunto para comerle el corazón. Sin este órgano la persona caía en un charco donde era perseguida por un cocodrilo.
Izmictlan Apochcalolca. El camino de niebla que enceguece. También llamado Apanhuiayo, laguna de aguas negras. El difunto tiene que atravesar el tramo llamado Chiconauhapatlan, extensión de nueve aguas. Una vez traspuestas estas aguas, llega al sitio donde vive la lagartija. Xochitonal (flor del alma). Aquí el cuerpo está totalmente desecho, ya no tiene materia, por lo tanto se enceguece y deja de gozar y sufrir.
Chicunamictlan. Aquí las almas encontraban el descanso anhelado. Era el más profundo de los lugares de los señores de la muerte. El Mictlán, lugar de los muertos, situado en las profundidades de la tierra, era habitado por dos dioses de la muerte: el señor Mictlantecuhtli y la señora Mictecacíhuatl.
Los afortunados que finalizaban su travesía llegaban ante Mictlantecuhtli, a quien entregaban, a manera de ofrenda, manojos de cañas de perfume, algodón, hilos colorados y mantas. (Con información de Bety Sánchez)
lunes, 7 de noviembre de 2011
El Canal Nacional
Bartolo Mayor
En la época prehispánica seguramente fue reconocido como Huey Apantli (Gran Acequia), y, a partir de la Colonia hasta la segunda mitad del siglo XIX fue llamado de tres maneras de acuerdo a las poblaciones más importantes por las que cruzaba: Acequia Real, dentro de la Ciudad de México; Acequia Real a Mexicaltzingo; y desde este punto a Chalco, Acequia Real a Chalco.
En 1856, el empresario Mariano Ayllón, quien trató de impulsar una línea de barcos de vapor por el canal, los rebautizó en su conjunto como Canal Nacional -quizás en un acto republicano para ese momento que vivía el país, con un Congreso Constituyente reunido a consecuencia de la triunfante revolución de Ayutla-.
Aunque en ese tiempo no prosperó la propuesta, a principios del siglo XX ya estaba arraigado su nombre, de tal manera que hoy día es reconocido como la Acequia Nacional, o canal Nacional.
(Edmundo López de la Rosa.
El Canal Nacional, páginas sobre su historia)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)